Los limpiaparabrisas, esos grandes olvidados

limpiaparabrisas

 

Siguiendo con nuestras recomendaciones sobre el mantenimiento de nuestros vehículos, en esta ocasión toca hablar sobre los limpiaparabrisas, así como los lavaparabrisas, dos elementos realmente importantes a la hora de mantener una buena visibilidad en nuestra conducción. 

A fin de diferenciar estos dos términos:  limpiaparabrisas y lavaparabrisas, se define al primero como el dispositivo que sirve para enjuagar la superficie exterior del parabrisas, mientras que el lavaparabrisas es el sistema que permite almacenar, transferir y dirigir líquidos hacia la superficie exterior del parabrisas, según definición de la UE.

Una vez diferenciados estos dos elementos, podemos empezar por lo más común, que es tratar de mantener nuestros cristales limpios antes de emprender un trayecto. Es evidente que cuanto más limpias y exentas de polvo, barro o suciedad procedente de los elementos externos, más eficientes serán los dos sistemas de los que hemos hablado anteriormente.Un cristal en buen estado de limpieza puede ayudarnos a mantener una conducción más cómoda y placentera en términos de seguridad en la visibilidad de la calzada, sobre todo si conducimos por la noche.

¿De qué manera limpio las lunas de mi coche?

La mejor forma para hacerlo, es haber limpiado previamente la totalidad de nuestro vehículo, o bien mediante un chorro de agua jabonosa o en el túnel de lavado. Para ello, lo ideal será mediante una esponja, un cubo y jabón y frotar con fuerza sobre la luna para eliminar cualquier resto que esté impregnado en el cristal. Uno de esos restos más comunes y que más suele costar eliminar son los excrementos de los aves o los mosquitos que quedan adheridos en la luna, generalmente cuando se realizan trayectos largos, por carretera o autovía. Pero para conseguir un mejor resultado, será conveniente humedecer la esponja o trapo en un limpiacristales que contenga  alcohol, lo que facilitará el proceso.

Otro dato importante y que muchos olvidan, es que no suele ser suficiente con limpiar los cristales por fuera, pues obviamos que en el interior de ellos, se acumula una gran cantidad de suciedad. En este caso, con un trapo húmedo será suficiente para eliminar la suciedad en la mayoría de los casos, o también, podemos recurrir a un limpiacristales.

¿Cómo realizao el mantenimiento de los limpiaparabrisas?

Quizás muy pocos se detengan a pensar en la importancia de los limpiaparabrisas, ya que son los grandes olvidados, sobre todo en las zonas donde las precipitaciones son escasas, y como es normal, nos acordamos de ellos realmente los necesitamos. La fricción que se produce entre el limpiaparabrisas y la luna, provoca que la escobilla necesite ser limpiada con cierta frecuencia, y al menos ser sustituida una vez al año aproximadamente.

Hay una forma muy sencilla para limpiar las escobillas y que no requiere mayor dificultad, y es retirarlas del brazo del limpiacristales. Seguida,mente, procedemos a eliminar el polvo y la suciedad con un trapo humedecido con el limpiacristales, o en su defecto, tomar una esponja o un trapo, pero nunca con elementos más duros (como cepillos con cerdas metálicas), ya que podríamos dañar la escobilla.

Uno de los síntomas evidentes que nos indicarán que hay que sustituirlas, es si el  barrido deja estrías, el caucho de la escobilla está dañado, normalmente como consecuencia de bruscos cambios de temperatura exterior o utilización con nieve, y deberemos sustituirlo inmediatamente. Otra causa es cuando la escobilla produce sacudidas y ruido. Esto es debido a que  el caucho se ha endurecido con el tiempo, o porque la goma ha acabado deformándose como consecuencia de los cambios de temperatura, por lo que sería conveniente proceder a su sustitución.

Mantenimiento del lavaparabrisas

lavaparabrisasUna vez comprobado que los eyectores funcionan correctamente, llega la tarea de asegurarnos de que contamos con suficiente líquido lavaparabrisas. Para ello, existen en el mercado dos tipos de productos, concentrados que deberemos disolver, y mezclas preparadas. Para los primeros es fundamental respetar las proporciones que se indiquen, y contar con agua con un bajo contenido en cal, ya que de otra manera podemos obstruir los eyectores.

Hay que tener en cuenta que en ningún caso se deberá añadir algún tipo de anticongelante al agua del limpiacristales, ya que cualquier producto que compres ya lleva incluido en su composición este tipo de agente. Todo irá en función del clima al que vaya a estar expuesto el coche, tenemos líquido de verano o para todo el año, la diferencia está en la temperatura de congelación.

No es recomendable utilizar agua del grifo con Fairy o productos similares, porque dejan costra en los manguitos y eyectores, y puede estropearlos. Un truco de ahorro, antes de pasar la revisión del coche, es rellenar el líquido del lavaparabrisas, porque en la revisión de líquidos nos lo rellenarán y normalmente se cobra a precio de oro.
Por último, en caso de que vivas en un lugar donde las nevadas y el hielo son frecuentes, es de especial importancia el hecho de que nunca se debe utilizar agua templada o caliente para retirar la nieve o el hielo de las lunas o los retrovisores, ya que el brusco cambio de temperatura puede llegar a agrietar el cristal. Otra posibilidad es colocar un gran cartón entre los limpiaparabrisas y la luna para evitar que se congelen juntos. 
En nuestros talleres de Automóviles Playcar te asesoramos sobre el estado de tus escobillas, así como el nivel de limpiaparabrisas que lleve tu vehículo. Además procedemos a su sustitución en caso de necesitarlo. Para cualquier otra consulta estamos a tu disposición en cualquier de nuestros centros de la provincia de Almería, en Huércal de Almería, Roquetas, El Ejido y Antas. 


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