¿Qué no sabemos del cinturón de seguridad?

cinturon

 

En el capítulo de hoy, daremos un especial hincapié a un elemento de seguridad imprescindible, por su alto valor en seguridad, como es el cinturón de seguridad. Un elemento que puede resultar eficaz a la hora de salvar vidas en el caso de sufrir una colisión, pues es el encargado de mantener nuestro cuerpo totalmente pegado al asiento, evita posible lesiones de cuello y espalda, y por supuesto, protege nuestra parte vital, la cabeza, de ser golpeada contra el volante si eres conductor, o salpicadero o asientos si viajas de copiloto o acompañante en la parte trasera.

A pesar de todo ello, muy poca gente presta atención al mantenimiento, que por supuesto, a la hora de realizar la inspección técnica de vehículos, se suele revisar con sumo detalle, observando el nivel de tensión, el estado del material del cinturón, junto a los anclajes. 


Los materiales del cinturón de seguridad sufren daños con el paso del tiempo


Generalmente, dado que el material que conforma un cinturón de seguridad puede ser difícil que llegue a dañarse, no hay que pensar que estamos delante de un elemento indestructible, puesto que los cinturones con el paso del tiempo suelen desgastarse y deshilacharse, por lo que será una seña evidente de que necesitan ser sustituidos.  También, es posible que tras un esfuerzo extra el tejido del cinturón pueda llegar a estirarse y dejar de ser efectivo si repetimos accidente, así como las pequeñas roturas o los enganchones. De igual manera, puede ocurrir con los productos químicos que utilicemos para limpiar los cinturones, que pueden reducir las condiciones y resistencia del material. Por lo que se recomienda limpiar mejor con un trapo húmedo, agua y jabón neutro.

Pero si hablamos del mecanismo del cinturón, un tirón rápido y suave nos servirá para comprobar si algo falla. Por otro lado, los fabricantes recomiendan cambiar el pretensor tras cualquier impacto que haya hecho saltar los airbags, ya que si sufrimos una colisión, las fibras que componen el cinturón pueden sufrir daños estructurales y no resistir un próximo accidente. Tampoco debemos olvidar los puntos de anclaje. El conocido “clic” que oímos al anclar el cinturón debe oírse con claridad, de la misma forma que al presionar el botón rojo el cierre debe liberar la “hebilla” sin ningún problema. En coches con edad avanzada tampoco está de más comprobar los anclajes al chasis. El óxido es un mal síntoma.

 

Como podemos observar, los cinturones de seguridad elementos muy fáciles de mantener y revisar, y por ello, te vamos a dar varios consejos para seguir unas buenas pautas de mantenimiento:

  • No utilices limpiadores agresivos, que pueden dañar la resistencia del material. Debes limpiarlo con un trapo húmedo, agua y jabón neutro.
  • Si un cinturón está dañado, aunque sea lo más mínimo, no dudes en sustituirlo.
  • Los daños no son siempre evidentes: inspecciona los anclajes del cinturón, que no haya nada oxidado, y asegúrate de que el cierre se libere en cuanto pulsas el botón rojo.
  • La comprobación más obvia: prueba el bloqueo de seguridad mediante un tirón suave, pero rápido.

Para cualquier consulta relacionada con mantenimiento, no dudes en consultarnos en nuestra página de contacto o de acudir directamente a nuestros talleres de reparación de Playcar en Almería o provincia. 
 

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