La parte térmica corre a cargo de un motor bóxer de gasolina de cuatro cilindros atmosférico con una potencia de 150 CV y la parte eléctrica es responsabilidad de un motor que aporta 16,7 CV y extrae su energía de una batería de iones de litio situada detrás de los asientos posteriores. El conjunto lo completa la caja de cambios CVT y la tracción total, marca de la casa.

Más seguridad

Subaru ha aprovechado estos cambios mecánicos para llevar a cabo, además, pequeños retoque estéticos. Así las cosas, la versión híbrida del Impreza estrena parrilla, parachoques con una tomas de aire inferior más grandes, luces antiniebla rediseñadas, un acabado algo más oscurecido para los faros traseros y llantas nuevas de color gris antracita. A esto hay que añadir el sistema Subaru EyeSight en el apartado de seguridad: se trata de un paquete formado por una serie de asistentes para el conductor que ayudan a evitar y reducir las consecuencias de un accidente.

La marca japonesa ya ha comenzado la comercialización del Subaru Impreza e-Boxer en algunos mercados europeos como el de Alemania. Allí su precio de salida está en 29.990 euros, o lo que es lo mismo: 5.000 más que la versión tradicional. Subaru, de momento, no ha hecho público lo que costará en España. Sin embargo, aplicando la diferencia que acabamos de ver, podríamos hablar de cifras en torno a los 26.100 euros con descuentos aplicados. De momento tendremos que esperar para verlo.